lunes, 16 de diciembre de 2013

Milagro en el Río Hudson






El 15 de junio del año 2009, el piloto de avión Chesley Sullenberger también llamado Sully, llegó a trabajar como de costumbre. Ese día le tocaba pilotear el vuelo número 1549 con 150 pasajeros y 5 miembros de tripulación el cual despegaría del aeropuerto La Guardia en Nueva York para dirigirse a la ciudad de Charlotte, lo que Sully no sabía es que su vuelo nunca llegaría a su destino.

Durante el ascenso del vuelo 1549, algo nada complicado para un hombre con más de 42 años y 20,000 horas de experiencia, una bandada de gansos canadienses que pesaban unas 10 ó 12 libras cada uno, se dirigió hacia el avión estrellándose en las turbinas de la aeronave.

Al momento del impacto Sully sintió como la aeronave comenzó a perder fuerza en el ascenso, entonces avisó a la torre de control, ya que desde el inicio Sully estuvo en contacto con ellos, así que en ese momento les comunicó que tenían un problema.

La nave comenzaba a perder altitud y sin contar con ningún aeropuerto disponible para aterrizar, Sully comunicó al controlador que necesitaría realizar una maniobra con la cual intentaría poder salvar la vida de los 150 pasajeros y 5 tripulantes de aquella aeronave.

La torre de control dio la autorización para que Sully pudiera realizar aquella maniobra, asimismo comunicó a los pasajeros lo que ocurría y se dirigió hacia el Río Hudson esquivando los rascacielos y los barcos que navegaban por el río hasta que la aeronave amaró en el río.

Al momento de amarar Sully salió inmediatamente de la cabina e hizo el llamado de evacuar la aeronave. Al realizar el conteo de las personas todas se habían salvado, tan solo hubo pocas personas con heridas leves. Los cuerpos de socorro llegaron y Sully esperó hasta que todos los pasajeros fueran rescatados para salir de la aeronave.

Muchos llamaron a Sully “Héroe Nacional”, hasta el presidente lo llamó para felicitarlo, sin embargo, él asegura que ese título que comienza con “H”  es algo que  no merece.

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Tres claves que podemos aprender de la historia de Sully:


  1. Tú puedes ser alguien que salve la situación de alguien más cuando estás preparado y estás enfocado en lo que tienes que hacer.
  2. Así como Sully siempre estuvo en contacto con la torre de control, nosotros debemos estar en contacto directo con personas que nos puedan guiar y ayudarnos a enfocar en lo que debemos hacer.
  3. Hay que mantener la humildad por más “heroicos” que parezcan los resultados; debemos recordar que siempre hay más personas que van con nosotros y que nos ayudan a realizar estos actos.


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