sábado, 29 de noviembre de 2014

Crea tu momento



Por Abner Huertas




Una de las capacidades que tenemos los seres humanos es la de crear. Todos somos creativos en alguna área, aunque cuando hablamos de creatividad normalmente se piense en música o en arte. 

A lo largo de la historia, podemos ver cómo el ser humano ha ido evolucionando socialmente, en 1995 nadie hubiera pensado que algún día todos estaríamos conectados por una gran red, pero inventamos la internet. Como en el año 1800 nadie se hubiese imaginado que tendríamos vehículos motorizados, pero hubo alguien que se atrevió a crear algo nuevo desplazando al caballo.

Bueno, posiblemente te estés preguntando: ¿A qué viene todo esto?, bueno, todos somos creativos como te comentaba al inicio, eso quiere decir que tú tienes la capacidad de crear, y no sólo objetos inanimados, sino también tienes la capacidad de crear tu propia realidad y también tienes la capacidad de poder crear la forma en la cual te quieres sentir emocionalmente.

La creatividad nos ayuda a vivir los momentos más difíciles de nuestra vida. La creatividad nos ayudó de niños a jugar cuando no había alguien alrededor nuestro creando momentos inolvidables de ensueño. En otras palabras tenemos la capacidad de crear la forma en la que nos queremos sentir en el momento.

De acuerdo con Irvin Yalom en su libro sobre Existencialismo, cada uno de nosotros tenemos la capacidad de crear la forma en la que queremos sentirnos, sí y sólo sí, primero asumimos la responsabilidad sobre nuestro ser, especialmente sobre nuestras emociones.

En una ocasión alguien decía que siempre se sentía triste inconscientemente, no sabía porque se sentía de esa manera, alguien le preguntó: ¿De quién es esa tristeza inconsciente?, ¿Quién es su dueño?, a lo que la persona no supo que responder, hasta que después de unos minutos se dio cuenta de que ella es la dueña de esa tristeza inconsciente, por lo que al poco tiempo se dio cuenta de que es ella quien ha estado creando ese sentimiento de tristeza, y si ha podido crear ese sentimiento, ¿Por qué no crear sentimientos de alegría?

 Hay muchos problemas que  están fuera de nuestro control, no sabemos cómo otras personas se comportarán o cómo estará el clima o si nos irá bien en una negociación; ninguna de estas situaciones  las podemos elegir porque están fuera de nuestro alcance,  pero sí podemos crear la forma en la que queremos sentirnos porque eso está dentro de nuestro alcance.

Una de las razones por las cuales muchas veces creamos sentimientos negativos como de tristeza, ansiedad, enojos, entre otros, es cuando damos interpretaciones erróneas a lo que a ocurre a nuestro alrededor. Por ejemplo,  vemos a alguien hablando y rápido pensamos que es sobre nosotros y le agregamos que son cosas negativas, ahí creamos un sentimiento que daña nuestro momento. Muchos sentimientos negativos son creados por falsas  interpretaciones que damos a nuestro entorno.

Para finalizar, tú tienes el control de tus sentimientos, son tuyos y de nadie más. Los sentimientos negativos sin fundamento son creación nuestra, y si nosotros tenemos la capacidad de crearlos también tenemos la capacidad de hacerlos a un lado de crear momentos de alegría.


Tú tienes la capacidad de crear tu momento.

Imagen cortesía de freedigitalphotos y stockimages

domingo, 2 de noviembre de 2014

Lo que tú puedes ser



Por Abner Huertas


No sé si a ti alguna vez te dijeron: “Tú puedes ser lo que quieras en la vida.”, A mí me lo dijeron, pero ¿Será realmente cierto?, ¿Realmente podemos ser lo que nosotros queramos?.

En lo personal creo que la respuesta es ‘no’, “espera un momento, ¿Me estás diciendo que no puedo ser cualquier cosa  que yo quiera en la vida?”, me preguntarías, y te respondería que así es, no puedes ser cualquier cosa… pero la palabra clave es cualquier cosa.

Yo quisiera, es más, anhelo poder ser un cantante de opera, pero infortunadamente no tengo el don para cantar. En un tiempo quise ser cinta negra en karate, pero mis habilidades motrices son para otro tipo de deportes. Entonces, ¿qué es lo que puedes ser?, Tú puedes ser y debes ser quien puedes ser.

Sé que lo anterior se escucha como un trabalenguas, pero la verdad es que cada uno de nosotros puede hacer muy pocas cosas bien. Algo que he aprendido es a enfocarme en lo que sí puedo hacer bien para poder hacerlo con excelencia, y todo aquello que hago mal, pues hago el intento para ser quizá un promedio en eso.

En el libro “Ahora encuentre sus fortalezas” el autor nos hace la invitación siguiente: ‘Invierte en tus zonas de fortaleza y no en tus zonas débiles’, tú eres muy bueno para hacer muchas cosas, pero si las comparamos con las que no eres, o mejor dicho, con las que no somos buenos, creo que sería una diferencia abismal.

Muchas personas pasan años tratando de ser alguien quien saben que no pueden ser, lo único que se logra con esto es literalmente perder el tiempo, aunque sí puedes tener experiencias que posteriormente te podrán servir, pero se aprovecha más el tiempo cuando uno sabe se desarrolla en lo que uno es realmente bueno.


Por ello, mi invitación es a que busques desarrollarte en lo que eres realmente bueno, eso lo hace a uno estar por arriba del promedio, y créeme la gente no paga por promedio. Quizá tu no puedas ser muchas cosas, pero sí hay algo que tú puedes hacer muy bien, como lo diría Stephen Hakwin: “Siempre hay algo que tú puedes hacer en la vida y hacerlo con excelencia.”

Foto cortesía de freedigitaphotos.net y stockimages

Todos vamos a morir



Por Abner Huertas



Todos vamos a morir, eso es un hecho, y quizá es de la única cosa de la que podemos llegar a tener certeza en la vida. En algún momento nuestro existir cesará y lo único que quedará es un vago recuerdo en las generaciones que vienen después de nosotros, y es altamente probable que nuestro recuerdo en las mentes de los que estén con vida también llegue a su fin. La vida no terminará, tan sólo nuestro ser.

Todo ser humano tiene muchos miedos, que en muchos casos son infundados, el temor al rechazo, el temor al fracaso, el temor a iniciar algo nuevo; sé que tú podrías nombrar muchos temores de los cuales has sufrido o has visto en la vida de otras personas, y justamente el temor a morir es uno al que usualmente queremos ignorar, pero realmente estar consciente de que algún día moriremos nos puede traer grandes beneficios aunque no sepamos el cómo ni el dónde.

Estar consciente de que algún día vamos a morir, nos hace pensar en lo absurdo que son muchos de nuestros miedos, ‘no le digo nada porque me va a decir que no’, ‘mejor no intento mi empresa porque todos fracasan’, y así vamos creando excusas para evitar vivir, pero rara vez nos detenemos a pensar en qué pasará por nuestra mente el instante en que nuestra existencia se esté yendo de nuestro cuerpo.

Quiero por un momento llevarte a un experimento del pensamiento. Imagina por un instante que en el lugar donde te encuentras estás en tu últimos dos minutos con vida, sabes que ya vas a morir, ¿Qué pensamientos vienen a tu mente?, ¿Te sientes realizado por lo que has hecho hasta ese momento?, ¿Has visitado a quienes querías?, ¿Has dicho te quiero o te amo a quienes quieres decirlo?, ¿Le debes perdón a alguien?, saber que en cualquier momento vamos morir, nos da la libertad de ser la persona que podemos ser, y nos permite buscar vivir en la manera de lo posible, con paz interior.

Tener la plena consciencia de que vamos a morir, nos hace pensar en que estamos llenos de tonteras que no nos dejan crecer. Tener la plena consciencia de que vamos a morir nos hace decir: ¡Realmente no tengo nada que perder!. Tener la plena consciencia de que vamos a morir nos da la responsabilidad de llevar una vida bien vivida, trabajando en dejar algo para que quienes vienen detrás de nosotros se beneficien.

¿Qué quieres que digan tus hijos el día que te estén enterrando?, ¿Qué quieres que digan los periódicos?, intenta escribirlo, te garantizo que tu percepción de la forma de vivir cambiará, porque viviremos acorde a nuestros principios para que eso pueda ser una realidad.

El tiempo sigue su caminar inquebrantable, el tiempo es intolerante con aquellos que su sentido, propósito y metas dejan por un lado, porque el tiempo nos lleva siempre a un fin que sabemos pero deseamos ignorar, algo para lo cual quizá nunca estaremos preparados y que sinceramente quisiéramos no atravesar, la muerte; pero si podemos llegar a enfrentarla con un corazón fortalecido de que hemos vivido bien, y que dejamos algo en este mundo que nos dio el privilegio de experimentar que vivir es increíble.


Todos vamos a morir, eso es un hecho, pero también ten presente que si tú fuiste capaz de ganar la maratón de la vida, siendo el vencedor de casi un millón de posibles personas que podrían estar ocupando tu lugar, entonces… ya eres un vencedor, esfuérzate y vive increíblemente. 

lunes, 6 de octubre de 2014

El Poder del Pensamiento Negativo



Por Abner Huertas




Uno de los clichés que muchos de nosotros aprendimos desde pequeños es el que nos dice: “Hay que pensar en forma positiva” o “No hay que verle el lado negativo a las cosas”; y si bien es cierto que el pensamiento positivo es bueno, también tiene ciertos riesgos que pueden ser en detrimento para nosotros. Mi objetivo es que al finalizar este artículo podamos cambiar el paradigma de lo que es el pensamiento negativo.

Muchos nos venden la idea de que debemos ser siempre optimistas, pero un exceso de optimismo es capaz de darnos una ceguera temporal a aquellas cosas que pueden llegar a salir mal o a los riesgos que implica iniciar una determinada labor, así mismo el optimismo excesivo puede provocar una confianza irreal en uno mismo; y es precisamente para evitar esa ceguera temporal o un optimismo excesivo, que es útil el pensamiento negativo.

Primero que nada, el pensamiento negativo no es lo mismo que tener una actitud negativa, punto. Ahora, ahondemos más a qué me refiero con el pensamiento negativo y en qué se puede ver su poder.

El pensamiento negativo son los procesos mediante los cuales analizamos los posibles escenarios en los cuales algo pueda salir mal. Por ejemplo, un grupo de amigos está planificando un viaje a la playa que dura aproximadamente dos horas de trayecto, asimismo se espera poder quedarse a dormir allá. Una persona que sólo tiene el pensamiento positivo se centraría en lo bien que la pasarán y en que nada podría causar que algo salga mal. Una persona con un pensamiento negativo (más no una actitud negativa) es aquella que empieza a hacer preguntas como:

  1. ¿Qué pasa si pinchamos una llanta durante el camino?¿Llevamos llanta de repuesto?
  2. ¿Qué sucede si al llegar no encontramos un hotel dónde quedarnos?
  3. ¿Llevamos un botiquín de primeros auxilios por si algo pasa?
  4. ¿Llevamos todos un teléfono celular por si nos perdemos?
  5. ¿Qué hacemos si al lugar al que vamos no aceptan dinero en efectivo?

El pensamiento negativo tiene como fin primordial cuestionar las situaciones para encontrar cuáles podrían ser los posibles causantes de que un plan salga mal. ¿La diferencia con una actitud negativa?, es que ésta última se centra en que nada es posible de que tenga un final positivo dadas las causas negativas identificadas.

En otras palabras podemos agregar que el pensamiento negativo lo que busca es estar preparado por si una situación no deseada ocurre. Los resultados del pensamiento negativo se puede resumir en planes de contingencia, por ejemplo, nadie construye un edificio para que este se incendie, pero el pensamiento negativo se pregunta ¿Qué hacemos si el edificio arde en llamas?, esa pregunta conlleva a la elaboración de un plan para que estén preparados por si tal evento ocurre.


Como resumen concluimos que la actitud siempre es importante, y tanto pensar positivamente como negativamente, equilibradamente nos permite alcanzar nuestras metas. El pensamiento positivo nos da la visión, pero es el pensamiento negativo el que nos ayuda a poner los pies sobre la tierra y nos marca los posibles peligros para que estemos preparados por si llegaran a ocurrir.

Foto cortesía de freedigitalphotos.net y teerapun

domingo, 5 de octubre de 2014

Los Años Perdidos



Por Abner Huertas




Cada uno de nosotros tiene en su cuenta una serie de años pasados en los cuales ha tenido vivencias, algunas buenas y otras no tan buenas. Muchos hemos vivido años con experiencias de las cuales hubiésemos querido jamás haber vivido o años a los cuales nos decimos ‘¡Cómo no empecé antes!’ o ‘Si tan sólo me hubieran dicho esto cuando yo era un niño’, lo cierto es que todos tenemos algunos años a los que podemos llamar: Los años perdidos.

¡¿Cuántos años tenemos en nuestro pasado que quisiéramos recuperar?!, quizá muchos, pero ¿Cuántas veces nos pasamos la vida llorando por esos años perdidos de los cuales sabemos que jamás regresaran?, en lugar de enfocarnos en nuestros años dorados que estamos viviendo en la actualidad.

El añorar aquellos años perdidos lo único que provoca es estancamiento en nuestro ser, porque vienen a ser como un ancla en nuestras vidas que no nos dejan avanzar. Los años perdidos deben ser vistos más como experiencia adquirida para vivir el presente en nuestros años dorados para no cometer los mismos errores.

Los éxitos del pasado son buenos, pero están precisamente ahí, en el pasado. Los problemas que vivimos tienen su lugar también en el pasado. El momento en el que deseamos ser libres es cuando dejamos aquellos años perdidos en libertad y nos damos la oportunidad de vivir sin el anclaje que los años perdidos producen.

No gastemos nuestra vida recordando siempre el pasado. No gastemos nuestra vida añorando los años perdidos en los que usamos la palabra ‘hubiera’. No gastemos más nuestra energía pensando en lo bueno que fue el pasado y no el presente. No gastemos más nuestro ser en pensar que el pasado nos hizo daño.

No importa cuál fue nuestro pasado, nosotros tenemos la capacidad de decidir  retomar la responsabilidad por el control de nuestra vida y propósito para proseguir adelante viviendo los años dorados con un nuevo sentido de vida.

Imagen cortesía de freedigitalphotos.net y Salvatore Vuono