lunes, 1 de junio de 2015

Cinco leyes del acondicionamiento físico



Por Abner Huertas



En los últimos seis años he tenido la oportunidad de trabajar fuera del país; lo cual me ha dado uno de los mayores retos: hacer ejercicio; esto es algo que me gusta y en este tiempo he aprendido que sí se puede llevar una vida con ejercicio y comer bien.

Seamos sinceros, todos queremos los frutos del ejercicio y la buena alimentación, pero pocos están dispuestos a pagar el precio. He conocido muchas personas que me han dicho que quieren verse delgadas, atléticas o sencillamente sentirse bien con ellas mismas. Lo curioso es que saben cómo lograr el objetivo, pero no lo hacen.

En este artículo quiero conversar contigo sobre cinco leyes del acondicionamiento físico; mismas que he aprendido a lo largo de estos años. Sé que existen tentaciones en la comida, que uno quiere descansar en lugar de ir a un gimnasio, pero seamos sinceros queremos vernos mejor pero sin hacer nada. Al final de este artículo conocerás que, si quieres verte mejor, lo puedes lograr. 

Antes de iniciar ten presente que es bueno consultes a tu médico antes de iniciar una rutina de ejercicios o alguna dieta.

Ley #01 - Eres lo que comes

Así de sencillo, tú eres lo que comes; esto fue una de las primeras cosas que aprendí, y sé que tú lo sabes también, pero nos gusta que nos lo recuerden. Si pudiéramos cuantificar la importancia de lo que comemos, podría decirte que lo que comemos tiene un 80% de importancia, el resto es el ejercicio que tú haces.

Una de las primeras cosas que uno aprende es a comer. Sé que has escuchado que no existe dieta milagrosa, y te lo confirmo, no existe dieta milagrosa. ¿Qué es lo que mejor se adapta a ti?, esa pregunta te la responde mejor un nutricionista, pero si puedo decirte que puedes hacer mejores elecciones al comer: preferir carnes blancas a la parrilla, vegetales cocidos, panes integrales, disminuir el consumo de azúcar, etc. 

El mayor reto para el acondicionamiento físico es la comida. Cuida lo que comes.

Ley #02 - El sueño es importante

Es importante tener un buen descanso. Es en el sueño donde nuestro cuerpo se recupera, descansa nuestro cerebro y nuestras fuerzas se restablecen. En cualquier tipo de ejercicio que hagas siempre te dirán que debes descansar.

Juan Carlos Sierra en su estudio “Calidad Del Sueño En Estudiantes Universitarios: Importancia De La Higiene Del Sueño”, nos indica: “La importancia de una buena calidad del sueño no solamente es fundamental como factor determinante de salud sino como elemento que propicia una buena calidad de vida. La calidad del sueño no se refiere únicamente al hecho de dormir bien durante la noche, sino que incluye también un buen funcionamiento diurno (un adecuado nivel de atención para realizar diferentes tareas).”

La privación de sueño tiene efectos negativos en nuestra vida, por eso siempre ten un buen descanso. Don Norman en su libro “The design of everyday things”, nos relata como la industria de la aviación reconoce la importancia del descanso. ¿Te subirías a un avión si sabes que el piloto no ha dormido durante 24 horas? Creo que la respuesta es «no», correrías muchos riesgos. Así mismo, cuando nos privamos del sueño corremos otros tipos de riesgos que afectarán nuestra salud.

Ley #03 - La disciplina supera la motivación

¿Quieres verte mejor? Haz deporte. ¿No te sientes motivado? Haz deporte. En mi libro “El crecimiento de un líder” comento sobre la importancia de la disciplina sobre la motivación. No siempre nos sentiremos motivados a querer hacer algo, somos seres humanos y habrá días en los que no tengamos el deseo de ejercitarnos, aún así, hazlo.

La disciplina va más allá de sentirme bien para querer hacer algo. La disciplina es la que genera el hábito. Si esperas a estar de humor para empezar, quizá te quedes sentado esperando a que llegue el humor. 

La solución es sencilla: ¿Quieres tener mejor acondicionamiento físico?, levántate y haz ejercicio, tengas o no tengas motivación.

Ley # 04 - Puedes ejercitarte dondequiera que estés

Esta ley es mi favorita. Casi siempre me dicen: “Pero es que no tengo gimnasio cerca”, “No tengo equipo”, “En el hotel al que voy no hay gimnasio”, así continúan. Recordemos esta frase: «Cuando quieres hacer algo, encontrarás la manera; de lo contrario encontrarás una excusa»

En mis viajes he tenido la oportunidad que haya gimnasio en muchos hoteles, pero han habido muchos donde no hay, ¿Qué hago en esos casos?, si la zona es tranquila, salgo a correr; si hay algún gimnasio cerca, pago la semana; de lo contrario llevo una cuerda para saltar y un equipo portátil y hago ejercicio dentro de la habitación; hay muchas rutinas que puedes hacer dentro del cuarto sin tener equipo.

Si en realidad quieres hacer ejercicio, encontrarás la manera de lograrlo.

Ley # 05 - Cuídate de la TV

En la televisión abundan las máquinas milagrosas: “Con solo 5 minutos al día, usted tendrá el cuerpo que siempre soñó”.

Lograr tus objetivos del acondicionamiento físico requiere disciplina y tiempo. Si has pasado décadas de descuido, no esperes lograr tu meta en poco tiempo. Sé disciplinado. Lo lograrás, pero tienes que empezar y continuar. Verse bien es un estilo de vida. 

Las ventas por televisión tienen claro una cosa: La mayoría de las personas que quieren verse mejor, lo quieren hacer sin esfuerzo. Cuántas personas compran estos productos para arrepentirse a los pocos días. 

Verte bien, requiere esfuerzo, disciplina, comer bien, dormir bien, entre otras cosas. 

En conclusión:

Somos lo que comemos, la comida es lo más importante que hay que cuidar. Un buen sueño nos ayuda a reparar nuestro cuerpo y mente. La disciplina, y no la motivación, es lo que te mantiene en camino. Te puedes ejercitar dondequiera que estés, si lo quieres hacer encontrarás la manera. Por último, recuerda que para verte bien es con disciplina y no con “equipo mágico”.


iDeo®
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viernes, 1 de mayo de 2015

Me gusta estar...



-Por Abner Huertas




Me gusta estar con las personas que enriquecen mi vida, porque me mueven a hacer aquello que nunca creí que podría hacer.

Me gusta estar con personas sabias, porque dentro de su sabiduría he encontrado tesoros escondidos que jamás habría encontrado.

Me gusta estar con personas emprendedoras, porque de ellas aprendo a tener la visión, el coraje y la determinación de iniciar una empresa que no existe.

Me gusta estar con personas que les gusta aprender, porque me enseñan el valor que tiene el conocimiento y al mismo tiempo a no aceptar la mediocridad.

Me gusta estar con personas integras, porque no hay nada más exquisito que confiar en personas coherentes en lo que dicen, piensan y hacen.

Me gusta estar con personas apasionadas, porque no hay nada más motivante que ver a alguien con el ánimo de salir adelante en lo que más le gusta.

Me gusta estar con este tipo de personas porque agregan valor a mi vida, pero… ¿qué hay de aquellas personas que se acercan a mí?, ¿podría decir que enriquezco sus vidas, que soy una persona sabia, que soy un emprendedor, que aprendo cada día, que soy integro y que soy apasionado?

Me gusta estar entre personas que agregan valor a mi vida, pero si yo no doy algo de vuelta… solo soy un ladrón que busca a quién quitarle lo que tanto le ha costado obtener.

¡No puedo dar algo que yo no tengo!, por eso:

  • Enriqueceré mi vida interior, alentando lo mejor que hay en mí.
  • Aprenderé a meditar en lo que he aprendido para ir adquiriendo sabiduría.
  • Emprenderé aquello que siempre he querido hacer, con visión, coraje y determinación.
  • Aprenderé cada día algo nuevo, abriré los brazos al conocimiento y no daré cabida a la mediocridad.
  • Me moveré con total coherencia entre lo que pienso, digo y hago, así forjaré mi integridad.
  • Seré un apasionado por lo que me gusta hacer, buscando la motivación día a día.

Con esto dentro de mi vida podré darle agregar valor en la vida de los demás, para que ellos también puedan decir “Me gusta estar…”

iDeo®
2015

Fotografía cortesía de freedigitalphotos.net y StockImages


Tu forma de pensar



-Por Abner Huertas


A finales del año 2014, tuve la oportunidad de conversar con una persona en uno de mis viajes por Sudamérica. Dada mi experiencia en consultoría de negocios, esta persona me preguntaba cuál era la mejor forma de iniciar un negocio. Comenzamos a platicar durante un buen momento. Llego un instante en el que me di cuenta de que había algo más, no solo era el deseo de emprender, las razones que daba para iniciar empresa iban más allá, había algo en su interior que le angustiaba.

Seguimos platicando, pero esta vez con mira a encontrar la causa raíz de este deseo de emprendimiento. Lo que salió a luz era una necesidad interna de cambiar de manera de pensar, porque se sentía ante un vacío interno donde su mente daba vueltas siempre en lo mismo y no veía clara su meta; por lo que consideraba que con un emprendimiento sería suficiente. Ya sea en los negocios o en nuestra vida privada, nuestra forma de pensar tienen un papel predominante.

“Necesito cambiar mi manera de pensar”, fue la expresión que abrió las puertas para que el proceso de crecimiento, que no solo redundaría en el aspecto profesional y que  además era lo primero que había sacado a la luz, sino también en el aspecto personal.

La pregunta que vino después es la más interesante: ¿Cómo cambio mi manera de pensar? No es una pregunta sencilla de responder. Todos somos diferentes. Así que nos centramos en los aspectos generales sobre cómo podemos cambiar nuestra forma de pensar. 

Siempre he creído que lo primero que se requiere es la intención, esto nos da el primer impulso. Pero el trabajo de cambio de pensamiento durará un período de tiempo no determinado; ésta es la realidad.

Primero tenemos que tener claro algo: No es fácil el cambio de pensamiento, es duro, pero sí se puede; el cambio dependerá del tiempo que estemos acostumbrados a pensar de una forma específica.   Si toda la vida se ha sido una persona que tiende a ver primero el lado negativo de las cosas, tomará tiempo para regenerar la mente para pensar de forma diferente, y hasta podría decir que ese patrón nunca podrá cambiar del todo, sin embargo, hay herramientas que nos pueden ayudar. 

Una de estas herramientas está en cuidar lo que dejamos ingresar a nuestra mente. Es necesaria la elaboración de una “dieta mental”, que le permita tener material para pensar diferente. Como decía al inicio, quizá una persona negativa siempre verá el lado negativo, pero al tener más herramientas mentales, podrá sobreponerse a este tipo de pensamientos.

Nuestros cerebros buscan el camino más corto para todas las cosas. Por eso cuando se aprende algo mal, se resistirá a cambiar. Pero si queremos mejorar áreas de nuestra vida, como la profesional, amorosa o personal; entonces necesitamos ser consistentes con el cambio de forma de pensar.

En síntesis. Muchas veces querremos hacer cambios en nuestras vidas, como iniciar una empresa, una nueva relación, nuevas amistades, etc., pero antes vale la pena indagar si necesitamos un cambio de mentalidad. Algo que puede ayudar para iniciar es:

  1. Ten la intencionalidad de querer hacer un cambio de forma de pensar.
  2. Sé consciente que es un cambio que requiere tiempo.
  3. Haz una dieta mental, lee buenos libros, cambia lo que ves en televisión, entre otras.
  4. Sé persistente con el cambio. Toma tiempo, pero se logra.

Si quieres emprender cosas nuevas en tu vida, pero te es difícil, vale la pena ver de qué manera estamos pensando.

iDeo®
2015

Fotografía cortesía de www.freedigitalphotos.net

viernes, 3 de abril de 2015

Tira tu basura irracional



-Por Abner Huertas



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-“De plano que le caigo mal. Si miren como me mira.”-“Es que él/ella lo que quiere es que yo haga las cosas mal, así se queda con mi puesto.”-“¿Viste cómo se me quedó viendo? ¿Y hasta murmuró algo?”-“Es que yo no lo puedo hacer sin ti.”-“Viste que pasó y no me saludó…”

Estas frases pueden seguir. ¿Las reconoces?, ¿Alguna vez has pensado de esa manera?. Nuestra mente es increíble para armar historias. Una mala mirada de alguien hace que armemos una historia completa dentro de nuestra cabeza.  

Cuando armamos historias de un evento real sin tener evidencias, caemos en los pensamientos irracionales. Un pensamiento irracional es la falsa interpretación que le damos a algo que nos ocurre, donde nuestras creencias nos hacen creer algo que no lo es.

Muchas veces creemos tener una bola de cristal con la cual suponemos saber  el pensamiento de los demás. Cada vez que alimentamos estos pensamientos, vamos acumulando basura irracional dentro de nuestra mente. La basura se puede llegar a acumular hasta tal punto, que lo único que queda es estallar.

Los pensamientos irracionales son como la basura. Se deben tirar en su lugar. Dar una falsa interpretación a algo es fácil. Cuestionar es lo difícil, encontrar evidencia y llegar a una conclusión, es el reto.

De acuerdo con Michael Shermer, nuestros cerebros están preparados para creer casi cualquier cosa. Por eso, es sencillo suponer lo que otras personas pueden estar diciendo sobre nosotros, o que algún evento ocurrirá porque vimos cómo se movió una silla. 

Mientras más basura irracional acumulamos, más estrés y ansiedad tendremos. Los pensamientos como: “Mejor no le hablo porque ya sé lo que me va a decir…”, “Yo sé por qué lo hizo…”, “Tú lo que deberías hacer…”, “Yo tengo que ser…”; provocan estas enfermedades.

Estos pensamientos pueden ser provocados por muchas circunstancias. Una de ellas está en nuestra creencia que debemos caerle bien a los demás, que debemos tener éxito a toda costa, que tenemos que ser mejores, entre otras. Los tengo, debo y/o necesito, casi siempre son usados en pensamientos irracionales.

- “Necesito tu amor. Así no puedo vivir.”-“Debo ser mejor que mi contrincante”-“Tú tienes que hacer lo que te digo.”

Medita por un momento en las frases anteriores. Cuando las piensas continuamente, te darás cuenta de que generas dependencia en algo que no necesitas. Tienes ansiedad por algo que no sabes si podrás ser mejor. Sufres estrés al sentir que te imponen hacer algo, que quizá, no quieras hacer. Como mencionaba antes, es fácil pensar de forma irracional, solo se necesita dejar volar la imaginación. Pensar de forma racional nos lleva a cuestionar nuestras creencias. Pensemos las frases anteriores de esta forma:

-“Sería bonito tener tu amor, pero si no es posible, continúo con mi vida.”-“Mi contrincante es bueno. Me gustaría ser mejor que él. Haré lo posible por lograrlo.”-“Preferiría que hagas lo que te digo.”

Lo anterior es similar. Pero le damos otra connotación. Los pensamientos irracionales son parte de nuestra vida. Son fáciles de pensar. Decir que se pueden erradicar sería muy ambicioso. Sin embargo, podemos identificarlos. ¿De qué manera?, cuestionando nuestras creencias. Para poder cuestionar las creencias, fíjate en cómo reaccionas ante los estímulos. Si sientes, estrés, ansiedad al pensar en algo, es muy probable que haya alguna falsa creencia que se haya convertido en un pensamiento irracional.

Para finalizar quiero dejarte con un pequeño secreto para ser un poquito más feliz en la vida. Te ayudará con los pensamientos irracionales. Esto lo dijo Albert Ellis autor de la Terapia Racional Emotiva, presta atención a las tres claves para ser un poquito más feliz:

  1. Apréciate tal y cómo eres. 
  2. Aprecia a los demás tal y cómo son.
  3. Aprecia la vida tal y cómo es.

iDeo®
2015

Foto cortesía de FreedigitalPhotos.

¿Ya te sientes "viejo" para aprender algo nuevo?



-Por Abner Huertas

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Cuando me encontraba a un año previo para iniciar mi carrera diversificada, nos dijeron que era un requisito indispensable tener un certificado de mecanografía. Por fortuna mía, cerca de mi casa había una academia. Tan solo me tomaba unos quince minutos en llegar. 

En ese entonces el aprendizaje era utilizando máquinas de escribir, la verdad ignoro si aún las utilizan. De lo mejor que viví en esa etapa de mi vida fue el haber conocido a Tomás.

Tomás era un señor al que podríamos decir “ya era grande”, yo tendría unos 12 años y él tendría unos 60. Más allá de la edad, lo interesante y motivador de él era su ánimo por aprender. Sin importar lo que unos inmaduros adolescentes pensaran, él tomó la decisión de aprender a escribir a máquina. 

Tomás es una prueba clara de que uno puede aprender a cualquier edad, lo único que se necesita es tener la intención y el coraje para iniciar. Esa frase despectiva de “no se le pueden enseñar trucos a un perro viejo”, pierde valor al conocer a personas que logran alcanzar las metas que se proponen ya siendo “grandes”.

Cuando has hecho del aprendizaje  un hábito, ya no querrás darle espacio a la mediocridad. Sin importar qué edad tengas, tú puedes aprender algo nuevo.

Es cierto que los niños tienden a aprender cosas más rápido, después de todo sus cerebros están en pleno desarrollo, pero eso no es excusa para  no aprender cuando ya somos adultos. En la medida en la que nos desarrollamos  aprendemos a pensar y actuar de determinada manera; esto nos hace que aprender  requiera mayor esfuerzo.  

Mi invitación para ti es simple: “Atrévete a aprender algo nuevo, cada día.”, ¡no importa tu edad!, tú puedes desarrollarte para ser quien debes ser, solo necesitas dar el primer paso en el aprendizaje. Busca qué te motiva aprender. Busca algo a lo que le encuentres sentido aprender. ¿Recuerdas ese instrumento que has querido aprender?, ¿Por qué no empezar ahora?, ¿Recuerdas ese curso que siempre quisiste sacar?, ¿Qué te está deteniendo?


Nadie, nadie y te lo repito, nadie te puede decir que estás “grande” para aprender. Mira a Tomás… no le importó ser el mayor de la academia, él tan solo quería su certificado de mecanografía, ¿Y sabes?…  ¡lo logró!


iDeo®
2015

Fotografía cortesía de freedigitaldownload.