viernes, 19 de julio de 2013

El poder del compromiso






Por Abner Huertas

Durante años hemos oído el concepto de administración del tiempo. Nos han enseñado a cómo distribuir nuestras horas del día de tal forma que abarquemos la mayor parte de trabajo que podemos realizar en un día.

A pesar de nuestros esfuerzos por administrar correctamente nuestro día, poco a poco vamos acumulando cansancio y estrés.

De acuerdo a un estudio publicado por Gallup (www.gallup.com) las personas experimentan estrés con mayor frecuencia en un 54%, llegando a impedir que puedan tener tiempo disponible para hacer las cosas que les gusta realizar.

En mi experiencia, he podido observar cómo las personas cuando dejan de realizar lo que les gusta hacer, comienzan a experimentar cansancio tanto físico como mental, producto del estrés y de la falta de la capacidad de dedicar tiempo para ellos.

Como seres humanos somos seres con sueños, anhelos, tenemos la necesidad de compartir tiempo con la familia, sociedad, amigos y nosotros mismos, pero en la medida en que enfocamos todas nuestras energías únicamente a trabajar, ocurre un desajuste interno que nos hace tambalear haciendo que suframos de ansiedades, depresiones y frustraciones.

Entonces, ¿Es malo administrar nuestro tiempo?, la respuesta es: absolutamente no, es importante que podamos administrar nuestro tiempo, pero, es más importante que nos enfoquemos en administrar nuestra energía en lugar de nuestro tiempo.

Cada uno de nosotros tiene cinco dominios en los cuales gira nuestra vida, los cuales mencionamos con anterioridad, estos son: 
  • Trabajo.
  • Familia.
  • Amigos.
  • Espiritual.
  • Yo.

El aprovechamiento de nuestra energía debe ser canalizada de tal manera en la que podamos mantener un balance entre estos dominios que representan nuestra vida.

Hace un tiempo conversaba con un amigo acerca de este tema, me hizo una metáfora que me encantó, me dijo: Imagina que eres un malabarista, cada uno de estos dominios es una pelota de cristal a excepción de la pelota del trabajo, esta es de plástico.  Si dejas caer la pelota del trabajo esta rebotará, pero si dejas caer alguna otra la romperás.

Los dominios son parte de nuestro ser, el no cuidar alguno de ellos nos podría llevar a futuros desalientos por darle importancia a aquello que debiese tener poca y restarle a aquella donde deberíamos enfocar más nuestras energías.

“Cada uno de estos dominios es como una pelota de cristal a excepción de la pelota del trabajo, ésta es de plástico.  Si dejas caer la pelota del trabajo esta rebotará, pero si dejas caer alguna otra la romperás”

La administración de nuestra energía se refiere esencialmente a adquirir sabiduría en cuanto al tiempo que le debemos dedicar a nuestros diferentes dominios, sin descuidar el deseo innato que tenemos de alcanzar la realización. Cuando administramos nuestra energía nos sentimos vivos en todo momento, sentimos esa “chispa” que nos hace levantarnos en las mañanas con el deseo de trabajar, contribuir a la sociedad, disfrutar nuestras familias, en fin, administrar el enfoque de nuestra energía nos permite disfrutar el vivir plenamente.

Ahora, ¿Cómo podemos administrar de mejor forma nuestra energía?

En el trabajo

Hay una expresión que recita: “Hay que trabajar para vivir y no vivir para trabajar”, la búsqueda constante del éxito, dinero y posesiones han llevado a centenares de personas a dedicarle la mayor parte de su tiempo a trabajar descuidando los otros dominios de su vida.

Para mantener la energía, deberás equilibrar este tiempo o con tus otros dominios sin perder la responsabilidad por las tareas que se te asignen. Una de las técnicas utilizadas para este efecto consiste en dedicar por cada hora de trabajo unos diez minutos a relajarte, salir a respirar y continuar trabajando. Esto permite que tu mente se distraiga un poco.

Otra alternativa consiste en tomar tu hora de almuerzo fuera de la oficina, así te distraerás y podrás posteriormente concentrarte de mejor forma.

Busca siempre una  forma de dedicar tiempo a relajar, esto no es perder el tiempo, es guardar tus energías para lo que es realmente importante.

Con nuestra familia

Hacer posible el tiempo de pasar con la familia en cualquier momento del día, aprovechando cada instante que sea posible.  Algunas personas encuentran estos momentos mientras llevan a sus hijos a la escuela, otras podrían encontrarlo en su hora de almuerzo juntándose a almorzar con algún pariente.

Con los amigos

Las buenas amistades son una fuente te ayudarán a recobrar energías, las buenas amistades están cuando las necesitas, así como tú lo estás cuando un amigo o amiga te necesita.

El invertir tiempo con los amigos que más estimas, crea una atmósfera interna de gratificación, como una forma de escapar del estrés del día a día. Hay que dedicar el tiempo adecuado para los mismos.

En lo espiritual
Ignoro cuáles son tus creencias, así que hablaremos de lo espiritual de una forma general.

Cuando tenemos claro lo que creemos y podemos dedicarle tiempo a la meditación u oración, estaremos llenando nuestro tanque interior, lo cual nos fortalecerá, admitámoslo como seres humanos pasaremos días de frustración y es esta parte espiritual la que te ayudará a sobrepasar estas etapas de tu vida.

Nada permite más llenar nuestro tanque que un enfoque en lo espiritual. En este punto también podrás dedicar tiempo a causas benéficas, ayudar en un orfanato, un lugar de ancianos te permitirá estar en contacto con tu espíritu.

El Yo
Si has viajado en avión habrás escuchado la expresión: “coloque su mascarilla antes de querer ayudar a otro”. Todos necesitamos pasar tiempo con la persona que está con nosotros el 100% del tiempo: nuestro yo.
Lee un libro, mira material de crecimiento personal, consiente tu persona de vez en cuando, date premios por tus logros, en fin hay muchas formas en las cuales puedes alimentar tu yo.

Conclusión
En la medida que gestiones tu energía será el nivel de compromiso que podrás darle a las responsabilidades que tienes en tu día a día.

martes, 9 de julio de 2013

Reputación en línea






Darla es una joven de 20 años quien ha trabajado por varios años en una empresa de recursos humanos. Cierto día publicó un mensaje con sentimiento racista hacia un grupo de personas; este mensaje se difundió inmediatamente por todas las redes sociales conocidas: Twitter y Facebook.

Los comentarios de repudio ante tal mensaje comenzaron a aparecer, en pocas horas miles de personas habían leído el mensaje publicado y los comentarios en contra eran denigrantes para su autora. En cuestión de pocos días las empresas para las cuales ella había laborado publicaron en sus muros que no tenían relación con Darla y, que ellos, no se hacían responsables por los comentarios realizados por ella.

La situación provocada por un simple mensaje publicado en la red desató euforia en muchas personas, lo bueno es que esto ocurrió algunos años atrás y muchas personas ya lo olvidaron, sin embargo, desafortunadamente hay alguien que nunca olvida… internet.

A pesar de que ya ha pasado mucho tiempo sobre este acontecimiento, si tú buscas su nombre por internet los comentarios que realizó aún aparecen, asimismo su fotografía y los comentarios realizados por terceras personas.

Ahora imagina por un momento que tú eres empleador y llega esta persona a solicitar trabajo a tu compañía, al buscar su nombre por internet te encuentras con esta escenografía de que la persona a la que posiblemente contrates sea racista, o imagina por un momento, que tú también has realizado comentarios de este tipo en Facebook o Twitter y un empleador te busca por internet y encuentra tus comentarios… ¿Crees que te contrataría?

Tú ya sabes que vivimos en una era de información, toda tu vida se guarda en internet, cada comentario que haces en Facebook o Twitter queda en algún lugar guardado, tus fotos, tus gustos e incluso si has hecho comentarios sobre las empresas.

Si tú me dieras tu nombre y te buscara por internet… ¿Qué me diría internet de ti?, me diría que eres alguien que pasa tiempo con sus amigos, se divierte y gusta de pasatiempos sanos o me diría que eres una persona que hace comentarios soeces o que atentan contra la integridad de otras personas.

Han habido personas que no han obtenido trabajos porque su hoja de vida es totalmente diferente a lo que está en internet; personas que aparentan ser honestas y con buenos modales al buscarlas por internet sus comentarios y fotografías muestran todo lo contrario.

Por eso es importante que cuidemos nuestra Reputación en Línea. La reputación es definida como la estima que tienes de algo, asimismo está asociada al prestigio. ¿Qué tanto te estimas tú para cuidar lo que dice internet de ti?

Te invito a que hagas la prueba, ve a Google e ingresa tu nombre y ve los resultados, seguramente encontrarás algunas cosas que posiblemente no las recuerdes en este momento y hasta quizá te asombres y te dé vergüenza lo que publicaste.

Una vez leí una frase que decía: “Nunca escribas algo en internet que no haga sentir orgullosa a tu mamá.” Creo que esta frase te deja pensativo, cuando publicas algo… ¿Te gustaría que lo leyera tu mamá?

Cada comentario o cada foto que subes a internet crea un perfil y reputación tuyo, así que en tus manos está el crear una buena reputación.

Fotografías cortesía de freedigitalphotos.net

domingo, 16 de junio de 2013

El Legado




Por Abner Huertas



Imagina por un momento a tres personas, una de ellas es exitosa en los negocios, otra es un padre de familia ejemplar y la tercera es un criminal buscado constantemente por la policía.

Cada una de estas personas tiene vidas diferentes, cada una está enfocada en diferentes objetivos.

La persona exitosa en los negocios está enfocada en crecer profesionalmente, su mente está en los negocios, hacerlos crecer  y abrir nuevos. Su nombre comienza a ser reconocido en la sociedad, todos saben que es capaz de lograr cualquier meta en la vida, su eficiencia lo ha llevado a abrir nuevas oportunidades de negocio y empleo. Sin embargo, su vida familiar no es tan exitosa como su vida laboral.

El padre de familia es muy querido por su esposa y sus hijos. Siempre ha sido un padre que se ha preocupado por ellos a pesar de que siempre tienen problemas económicos. En ocasiones pasa mucho tiempo sin que él tenga un trabajo y pensar en iniciar un negocio le aterra.

El criminal nunca fue un hijo ejemplar, con el paso de los años se casó y también tuvo hijos, pero al igual que el hombre de negocios no les dedicaba tiempo. Su vida siempre se ha desenvuelto en robos y crímenes. Un día llegó al punto de asesinar a una persona. Lo capturaron y lo encerraron en prisión.

Son tres vidas que tomaron caminos diferentes. Son tres vidas con propósitos diferentes. Cada una de estas personas le ha dado mayor importancia a ciertas áreas de su vida. Todas quieren de alguna forma ser reconocidas: la persona de negocios desea que la reconozcan por su capacidad de hacer dinero. El padre de familia que sea reconocido por su relación familiar. El criminal desea ser recordado como un hombre sin misericordia.

Estas tres personas comparten algo en común… están dejando un legado, la pregunta es: ¿Cuál es el legado que están dejando?

En algún momento de nuestras vidas daremos ese paso hacia el cese de nuestra existencia. Lo que obtuvimos en nuestra vida de forma material se quedará, con el paso de los años se olvidará, inclusive tú y yo podemos ser olvidados con el paso del tiempo, pero todo depende del legado que dejemos.

Por un momento medita sobre ¿Cuál es el legado que está dejando cada una de las personas anteriormente mencionadas?  El legado son los regalos que dejas a las personas el día que cesa tu existencia.

Quizá el hombre de negocios deje un legado de que el trabajo duro te puede llevar a hacer dinero, pero también deje un legado de amargura en sus hijos por haberse preocupado más por el dinero que por ellos.

Quizá el padre de familia deje un legado de amor a sus hijos, pero también puede dejar un legado de miedo y falta de coraje al no atreverse a ser un empresario.

Quizá el criminal deje un legado de terror en sus hijos, un legado de maltrato y de vergüenza ante la sociedad donde su familia será vista como criminales.

Cada uno de nosotros dejará algo en el corazón de las personas. ¿Qué te gustaría que dijeran de ti el día que ya no estés?

Nuestra vida la resumirán en una frase, y es mejor que nosotros la seleccionemos desde ahora.  Si tú o yo no seleccionamos en esta etapa  la frase de nuestra vida, alguien más lo hará, y la frase estará regida por todo aquello a lo que le dimos más valor, a las prioridades que dimos en nuestra vida y a nuestro accionar en la vida.

Quiero invitarte a que juntos seleccionemos nuestra frase. Quiero invitarte a que accionemos para sembrar en la vida de los demás y que podamos desarrollar nuestro legado en la vida de los demás.

¿Estás dispuesto a  identificar tu legado de vida positivo? Acompáñame en los siguientes puntos de control que te ayudarán a definir tu legado de vida.



Escribe tu panegírico
Un paso inicial para identificar el legado que te gustaría dejar a los tuyos es escribiendo tu propio panegírico. Un panegírico es un discurso que se da en honor de una persona, en este caso en particular, el día de su velorio.

Pensar en ese discurso abrirá tu mente a un nivel en el que antes no te habías encontrado. Pensar en aquello que sería tu discurso abrirá las puertas para el crecimiento personal y el desarrollo de tu persona para realizar las acciones necesarias para poder cumplirlo.

El panegírico está enfocado en el valor que puedes dejar en los demás, buscar la forma en la cual trascenderás más allá de tan sólo vivir. La vida es increíble, y el momento de disfrutarla y dejar una semilla es ahora.

Permíteme ilustrarte cómo es un panegírico con un ejemplo de mi propia vida, el cual  escribí hace unos años en un instante en el cual pensaba sobre el legado y lo que me gustaría poder dejar como regalo.

Abner Huertas, fue un esposo que amó y consintió a su esposa cada día de su vida, desde el día en el que la conoció.  Un padre que se ganó el respeto y amor incondicional de sus hijas e hijos, un tío que dejó un legado de cariño a sus sobrinos, un hijo que estuvo pendiente de su mamá y llegó a querer a su papá. Un amigo que estuvo siempre con los brazos abiertos y los oídos dispuestos para escuchar.  Un hombre que levantó a hombres y mujeres para llevarlos a ser extraordinarios. Siempre será recordado con el significado de su nombre:

“Padre de luz que ayuda al hombre”

Que estés con tu padre Dios que tanto anhelaste papito….

Al momento de escribir tu panegírico debes recordar que lo que anhelas dejar va más allá de tan sólo bienes materiales. Todas las cosas materiales que logres en tu vida son únicamente para el disfrute temporal, pero lo que dejas puede llegar a vivir por siempre.

En las tres micro-historias del inicio ¿te imaginas cuál será el panegírico de cada uno?  Toma el control de tu vida, define cuáles serán esas palabras y haz que estén alineadas con tu llamado o propósito de vida.

Descubre tu llamado
Hay dos grandes días en la vida: el día en el que tú naces y el día en el que descubres por qué; y es en este último que nuestro llamado es la respuesta.

Desde el momento en el que tú naciste  fuiste marcado para ser único. Tienes grandes talentos, quizá algunos sean “obvios” y quizá hayan otros que estén ocultos esperando a que salgan a la luz.

¿Por qué te hablo de tus talentos? Porque cuando hablamos de nuestro llamado indudablemente nuestros talentos entran en acción. En una ocasión escribí sobre la realización, que es el alcanzar la satisfacción de vivir sabiendo que estamos haciendo algo no sólo por nosotros sino también por los demás.

Y en la realización discurría sobre la importancia de conocer nuestro propósito, nuestro diseño y nuestra experiencia. Al unir éstas llaves aparece lo que es nuestro llamado. ¿Qué has sido llamado a cumplir en tu vida?.

El proceso de conocer tu llamado toma tiempo, necesitas tener fe y convicción de que lo que tú tienes puede dejar un legado. El llamado es el faro que te guiará a través de la oscuridad que en ocasiones sentimos. El llamado te muestra el camino y las acciones que debes realizar para poder dejar el legado que tanto anhelas.

Si has pasado la vida creyendo que no hay un llamado para tu vida, es porque no has buscado fuertemente. Tú tienes algo que puede sembrar semillas positivas en los demás, tú tienes una lección de vida que alguien que tú no conoces necesita escuchar.

Algunas personas creen que su llamado debe ser algo místico o que debe ser de gran envergadura como el llamado de Madre Teresa; ella inclusive dijo en una ocasión “Si no puedes alimentar a cien personas empieza por una”.  Por más “pequeño” que sea tu llamado es un legado que puede impulsar en alguien más algo que desencadene acciones que tú no puedes imaginarte.

Busca tu llamado, cree en que todo lo que has aprendido, la forma en la que has sido creado y tus talentos son los únicos ingredientes que necesitas para trabajar y dejar un legado en la vida de quienes te rodean.

El momento de accionar a tu llamado es ahora. En mi caso personal me gusta apoyar en el crecimiento personal de otros, y esa es la razón por la que te encuentras leyendo este artículo. Piensa que por más pequeña que sea la semilla de tu legado a lo largo de los años se convertirá en un hermoso bosque, y eso tan solo porque tuviste un poco de coraje para dejar un legado.

Las dudas y el temor son emociones naturales que vienen a nosotros; la duda de si será mi llamado el que estoy sintiendo y el temor de accionarlo. Desafortunadamente no puedo decirte que existe una fórmula mágica que nos revele el llamado, es algo que tú tienes que buscar, te darás cuenta que cuando lo encuentres sentirás dentro de ti una sensación indescriptible que te dirá este es mi llamado.



Tu actuar debe ir de la mano
Jonathan había recibido una invitación especial, el Presidente de su país lo había invitado a su despacho. Jonathan estaba emocionado, tenía una reunión con el Presidente de la República.

Como es de esperar ante tal anuncio, Jonathan le comentó a su familia y amistades sobre la oportunidad que se había presentado y lo satisfecho que se sentía por ver que los frutos de su trabajo se comenzaban a ver.

Cuando la fecha de la cita se aproximaba recibió también la noticia que su hijo jugaría para las finales de su escuela. Jonathan al ver que era el mismo día que tenía la cita con el Presidente y que debido a que tenía que viajar en avión no podría participar en el juego de su hijo, así que Jonathan tomó una decisión… canceló la reunión con el Presidente.

Uno de sus amigos cercanos al escuchar la historia se quedó asombrado, “¿Cómo es posible que le cancelaras al Presidente? ¡Es el Presidente! No muchas personas pueden tener ese honor.” A lo que Jonathan le contestó: “Yo me propuse que nunca me perdería un juego de mi hijo, tan solo cumplí esa promesa”.

¿Qué hubieras hecho tú ante una oportunidad como la anterior?, quizá el hecho de tener una reunión con el Presidente de tu país no te genere euforia, pero ¿qué tal tu cantante favorito, o tu artista favorito?.  El impacto en la vida del hijo de Jonathan fue grande, su padre prefirió ir con él antes que estar con el Presidente de la República, definitivamente es una historia que contará a sus hijos y a sus nietos.

Cuando reconocemos cuál es el legado que deseamos dejar implícitamente nuestro comportamiento debe encausarse hacia ese objetivo. Y déjame decirte un secreto a voces, no es nada sencillo, pero cuando estás claro en lo que deseas dejar en la vida de los demás aunque cometas cien errores siempre lo volverás a intentar.

Tú decides qué tipo de legado dejar
Al inicio de este artículo vimos la historia de tres personas. Cada una de ellas dejó un legado. Pero el tipo de legado que dejaron es una decisión.

Lo que tu decidas dejar es lo que dejarás, no hay ciencia detrás de esto. Tú tienes en tu poder el seleccionar si deseas dejar semillas positivas o semillas negativas.

¿Cómo sabemos qué tipo de legado estamos dejando? ¿Estamos dejando paz? O ¿Estamos dejando tribulación?. Cuando tu legado es positivo, las personas te recordarán con paz en sus corazones, tu familia te recordará por lo mucho que hiciste por ellos y esto dependerá de lo que decidiste en vida.

Pero cuando dejas tribulaciones es un legado negativo. Tal es el caso de una mujer que había sido adoptada por un hermano de un general nazi en la Segunda Guerra Mundial. Durante la guerra, por su apellido, “gozaba” de algunos privilegios, que no se percataba en ese momento por ser apenas una niña. Sin embargo, el tiempo pasó y los Nazis fueron derrotados, el legado heredado es que debió esconderse debido a los señalamientos en contra de ella a pesar de su inocencia por los actos causados por sus parientes.

Tú decides cuál es el legado. Mira tu panegírico, ese te ayudará a tener una mayor claridad para accionar.

Conclusión
El legado de tu vida es el regalo que dejarás a los tuyos el día en que cese tu vida. Para dejar un buen legado es necesario que primero sepas lo que deseas dejar, lo cual puedes descubrir escribiendo tu panegírico, buscando tu llamado, actuando conforme a lo que deseas dejar y tomando la decisión de que sea positivo.

¿Qué legado está dejando tu actuar actual?

viernes, 31 de mayo de 2013

Resiliencia - Salir adelante a pesar de la adversidad-




Por Abner Huertas


En una hermosa mañana de octubre cuando los niños se preparan desde temprano para alistar su disfraz del día de brujas, Bethany Hamilton decidió ir a la playa Tunnels  en la isla Kauai para practicar surf.

Aquella mañana en que se encontraba recostada sobre tu tabla de surf habían varias tortugas nadando; mientras estaba acostada su brazo izquierdo estaba dentro del agua, cuando de pronto un tiburón tigre se acercó y arrancó su brazo a la altura del hombro.

Sus amigos al ver lo sucedido inmediatamente la sacaron de aquel lugar, siendo apenas las 7:30 de la mañana,  le aplicaron un torniquete y se la llevaron de emergencia al hospital. Había perdido el 60% de su sangre, pero afortunadamente logró sobrevivir ante el ataque del tiburón.

¿Cuál hubiese sido tu actitud ante un evento como este si tú hubieras sido el protagonista? En la vida siempre nos enfrentaremos con adversidades, problemas y situaciones en las cuales sentiremos que estamos hundidos sin poder salir. Situaciones en las cuales creemos que no hay soluciones y permitimos que la ansiedad, la tristeza y en ocasiones extremas llamamos a la muerte para que venga a nosotros para salir de esos momentos adversos.

¿Sabes cuál fue la actitud de Bethany? Tomó la decisión de volver a subirse a una tabla de surf.  En cuestión de semanas estaba de vuelta en las playas surcando las olas; lo que Bethany logró fue sobreponerse ante una situación adversa, encontró una razón por la cual no darse por vencida y luchó para salir adelante, a esto le llamamos… resiliencia.

La resiliencia es la capacidad que tú o yo tenemos para sobreponernos a situaciones difíciles. ¿Alguna vez te has preguntado por qué algunas personas sobrevivieron a los campos de concentración y otras no? Fue porque encontraron una razón para vivir y eso les dio resiliencia.

Increíblemente los que sobrevivieron a esos campos no son los más optimistas los que lograron sobreponerse, sino son los que lograron desarrollar una razón para vivir.  Esto se descubrió en una ocasión que le preguntaron a varias personas que habían logrado sobrevivir a diferentes situaciones dificultosas y ahora viven vidas normales: “¿Quiénes eran los primeros en dejarse morir?” ellos respondieron: “Los más optimistas. Los que sobrevivieron fue porque encontraron una razón para seguir vivos, mientras que los optimistas, en exceso, siempre creían que en una fecha determinada ya estarían fuera del sufrimiento.”

Entonces ¿Qué necesito para sobreponerme ante situaciones adversas?. Viktor Frankl, uno de los sobrevivientes al holocausto, lo resumiría así:

  1. Mantén un diálogo realista y positivo contigo mismo: No es necesario ser un optimista incurable, sino estar consciente de la realidad en la que vives pero decidir ver lo positivo ante la situación y recordarte mismo el porqué eres alguien importante. Ante cualquier situación todos tenemos dos opciones: o nos enfocamos en todo lo negativo o buscamos lo positivo de cada situación por mala que parezca. También recuerda siempre que la única persona que realmente te puede hacer sentir de menos o derrotada eres tú.
  2. Mantén un sueño por el cual vivir: Ten un sueño por el cual luchar. Ante las adversidades recuerda que tienes metas que alcanzar, puede ser escribir un libro, visitar varios países, ayudar a tus padres, construir un albergue para ancianos, en fin pueden ser muchos sueños que hay en tu vida. Si piensas que no tienes un sueño, vuelve a pensarlo, te garantizo que dentro de ti hay muchos sueños que aún no has cumplido. Cuando estés con una situación difícil recuerda también que tienes muchos sueños por los cuales luchar.
  3. Encuentra el sentido de tu vida: El sentido de la vida va más allá inclusive de nuestros propios sueños, pueden estar ligados, pero el sentido es el propósito que tienes para vivir. Tú tienes un propósito que cumplir, las adversidades a pesar que no son agradables sirven en el futuro como experiencia para ayudar a otras personas en la vida. 

En mi vida personal, al igual que en la tuya, he atravesado momentos en los cuales siento que ya no quiero más de la vida. Pero en eso recuerdo que lo primero que debo cuidar es lo que yo me digo a mi. Las personas a tu alrededor te podrán elevar o te podrán socavar, pero el único responsable de permitir que alguien te haga de menos eres tú, cuida lo que te dices. En ese momento sólo puedo recordarme el valor que tengo, los sueños pendientes y que hay un propósito que cumplir.

Quisiera poder decirte que el desarrollar resiliencia es algo sencillo, de unos cuantos pasos o sigue esta receta para que adquieras resiliencia; no es sencillo, pero en la medida en la que decidamos ser personas con resiliencia iremos desarrollando nuestro ser y nos haremos más fuertes.

Cuando hagas frente a una nueva adversidad difícil, recuerda que la resiliencia te ayudará a salir adelante.



jueves, 2 de mayo de 2013

Cinco pasos para el crecimiento personal




Por Abner Huertas

Una de las preguntas que realizo en las charlas que imparto es: “¿Cuántos de los que estamos aquí tenemos algo de nuestra forma de ser que nos gustaría cambiar?”, inmediatamente todas las personas levantan la mano, y la razón principal es porque todos tenemos algo que podemos y debemos cambiar.

Al referirme a cambios en nuestra persona hablo de: nuestro carácter, nuestra personalidad y de nuestro comportamiento, pero mi mayor enfoque siempre es en el carácter debido a que es ahí donde se encuentra nuestro verdadero yo. Una forma muy fácil de detectar áreas de oportunidad de cambio en nuestra vida es pidiendo favor a un amigo de confianza, que sabemos que nos dará una respuesta honesta y sincera de corazón, preguntándole: ¿Qué debilidades ve en nuestro carácter?, realizar este tipo de preguntas requiere madurez de nuestra parte.

En una ocasión realicé una prueba con varias personas que me conocen, les pasé un cuestionario solicitándoles que me dijeran que fallas veían en mi carácter, y el listado con las respuestas llegó a mis manos… y fue un ¡guau ¿todo eso debo cambiar?!,  lo bueno de la vida es que nos da la oportunidad de mejorarnos constantemente si sabemos aceptar que somos seres imperfectos pero que buscamos ser mejores.

Por eso en esta ocasión quiero compartir contigo cinco pasos para el crecimiento personal, así es, sólo cinco pasos fáciles que al final dirás: “Empezaré a cambiar muchas cosas en mi vida desde este momento.”

Antes de empezar, primero debes definir qué quieres cambiar, esto es priorizar, enfócate en una o dos áreas donde sabes que necesitas mejorar; para empezar, podría ser: tu actitud, el enojo, la pereza, la disciplina para hacer ejercicio, en fin, tú escoge. Lo segundo que quiero tengas claro es que la única persona con la que debes comparar tus logros es contigo mismo; evita la tentación de compararte con los demás, tú debes ser mejor de lo que tú fuiste ayer, nada más y nada menos.

Dicho lo anterior, empecemos a aprender los pasos para el crecimiento personal.

Paso #01: Identifica el objetivo
El primer paso es saber por qué quieres hacer el cambio. Es identificar cuál es el objetivo de realizar este cambio en tu vida.  En palabras de Stephen Covey esto es iniciar con el fin en mente.

Siempre existe una razón para el cambio, si hablamos de la actitud tu objetivo puede ser: “Crear un ambiente más saludable a través de mostrar una buena actitud”. Esto le da una perspectiva positiva a algo que por naturaleza puede ser negativa.

El objetivo debe ser de una frase que la puedas recordar fácilmente. Siempre escribe en positivo y proyecta tu ser en la forma en la que anhelas convertirte.

Identifica tu objetivo, cuando sepas el porqué debes hacer el cambio programas tu mente para ejecutar los siguientes pasos en el crecimiento personal.

Paso #02: Define tu realidad
¿Cuál es la realidad actual de lo que quieres cambiar?, dime si no es cierto pero a veces tendemos a excusarnos del por qué actuamos como actuamos a pesar que sabemos que no debemos actuar de determinada manera. Por eso es importante que sepamos dónde estamos parados.

Lo primero que hicimos fue definir el objetivo, eso nos dio la dirección que debemos tomar. La realidad nos dice en dónde estamos “parados”  para que a partir de este punto podamos tomar la dirección correcta.

Cuando definas tu realidad debes ser totalmente honesto contigo mismo, puedes decir algo como: “Siempre que alguien no está de acuerdo conmigo tiendo a mostrar una mala actitud y aunque sepa que la otra persona está en lo correcto me pongo en contra por el simple hecho de querer estar en contra.”. Como puedes ver la realidad nos abre los ojos para detectar qué es lo que estamos haciendo. Ahora ya sabemos a dónde vamos y dónde estamos… pero ¿qué obstáculos se nos pueden atravesar?

Paso #03: Identifica los obstáculos y encuentra opciones
Ya sabemos a dónde vamos y dónde estamos, y como todo en la vida siempre encontraremos obstáculos. ¿Cuáles son los obstáculos que te impiden crecer?, el obstáculo principal siempre seremos nosotros, pero debemos hilar fino para encontrar cuales son los patrones que nos llevan a comportarnos de forma negativa o incorrecta.

Un obstáculo podría ser: “Siempre que veo a ‘x’ persona naturalmente me pongo en forma defensiva por lo que me dice”.  El obstáculo tiene relación con la realidad, pero acá buscamos el disparador, en este caso, de la mala actitud.  Si una persona o evento es el obstáculo entonces debemos encontrar opciones de comportamiento, una opción podría ser: “Cada vez que vea a ‘x’ persona sonreiré y pensaré en las cualidades positivas de ella.”, ¿Ves?, identificamos un obstáculo pero al mismo tiempo identificamos una opción para sobrellevar ese obstáculo.

Ya identificados tus obstáculos y tus opciones… hay que establecer un plan.

Paso #04: Sigue un plan de acción
En este punto ya sabes a dónde quieres llegar, dónde estás y qué obstáculos y opciones tienes. Ahora ¿qué harás?, el plan es un análisis introspectivo de cuáles deben ser los pasos que tú como ser individual debes realizar para alcanzar tu objetivo.

En este plan debes considerar cambiar hábitos; estos nos hacen e influyen en la forma de comportarnos. Establece un plan que te permita cambiarlos. Hazte preguntas cómo (en el caso de cambio de actitud, si es algo diferente cambia la palabra ‘actitud’ por lo que deseas cambiar): ¿Qué puedo hacer para que esta actitud sea positiva?, Si fuera la persona con la mejor actitud del mundo ¿Cómo me comportaría?, ¿Qué hacen las personas con mejor actitud?

Estas preguntas te ayudarán a establecer los pasos a seguir para el cambio, pero el plan no puede estar solo, también necesita ser gestionado.

Paso #05: Gestiona el cambio
¡Listo!, ya tienes tu plan, ahora es momento que gestiones esa decisión de cambio. Establece fechas, da seguimiento y mantenimiento a los cambios que estás ejerciendo en tu vida.

Muchas veces nos quedamos con la intención de cambiar y no seguimos porque no gestionamos esa decisión. Nuestra naturaleza nos hará querer regresar hacia esos antiguos comportamientos, por eso debemos ser constantes y darle mantenimiento a estas decisiones.

Puedes llevar un registro donde anotes tus éxitos y fracasos en el cambio, no importa si llevas más fracasos que éxitos, con el tiempo y la dedicación se dará la vuelta y comenzarás a tener más éxitos que fracasos porque estarás creciendo.

Conclusión
El crecimiento personal es intencional. Para crecer establece el objetivo, tu realidad, tus obstáculos y opciones, sigue un plan de acción y por sobre todo gestiona el cambio para que sea duradero.